
Es esperable y normal que a partir de los doce o trece años la piel adquiera algunas características particulares, como el acné las espinillas y los puntos negros.
Una de las afecciones más comunes en este período es el acné, aunque pueden aparecer otros problemas debido al exceso de grasitud o falta de ella como puntos negros o descamaciones.
Para disminuir estos síntomas debes seguir una rutina de limpieza y tener en cuenta ciertos cuidados.

Cuida tu rostro
- Por la mañana aplica una crema protectora suave y humectante o una base de maquillaje liviana, sin rastros de oleosidad. De esta manera se evita que la piel se deshidrate y transpire.
- Antes de acostarte limpia tu piel con productos en forma de espumas o geles demaquillantes.
- Una vez por semana es aconsejable realizar una limpieza profunda con una mascarilla natural para refrescar y suavizar la piel.
- Bajo ningún motivo pellizques tus granitos o puntos negros, porque la infección puede expandirse e inflamarás mucho la piel.
- Para mejorar la textura de tu cutis puedes realizar un pulido con cremas granuladas, pero sólo una vez por semana. Se aplican masajeando suavemente con las manos y se retira con agua fría.
- Si la piel está enrojecida pasa por tu rostro un pompón de algodón embebido en té de manzanilla o en alguna loción refrescante sin alcohol.
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