
El estrés nos aleja de un camino sereno y de vivir más y mejor.

La depilación en el deporte…con algunas máquinas de afeitar adaptadas, podemos rápidamente eliminar el bello de las piernas y el pecho, haciendo que todo sea mucho más rápido.
En los tiempos que corren, la ilusión de felicidad parece ocurrir solo a través del consumo. De tal modo que los vínculos afectivos y las relaciones humanas también se ven impulsados a regirse por las mismas pautas. Entre varias voces que van desde los psicólogos hasta los sociólogos, las relaciones parecen ser transitorias y descartables, de una satisfacción inmediata y garantizada. Por lo tanto, se usan hasta que sale otro nuevo o mejor.
Y así, en un intento por salir del aburrimiento y la falta de motivaciones, de las prevenciones contra todo tipo de riesgos, las sociedades comprueban que el amor romántico, ahora, emerge de un instrumento tecnológico como la computadora. Los blogs se convierten en diarios íntimos en los que un amigo puede opinar, el facebook da pie a reencuentros, y los personajes del chat se cargan de vida, de comunicación, de intentos de transmisión y se abren paso a la amistad o el erotismo, a los contactos reales, a confesiones privadas. Ello habla de una necesidad humana de querer reconciliarse con los afectos, la comunicación íntima, el juego y la fantasía.
Pero, en la cultura en que vivimos, existen una constante: el individualismo. De tal modo, que como señalan los especialistas, el otro es vivido como ajeno, diferente y es muy poderosa la tentación de buscar la satisfacción dentro de uno mismo. En la actualidad hombres y mujeres suelen tener una actitud prevenida, temen dejarse engañar y las dudas respecto de los demás los llevan a desconfiar de las relaciones duraderas.Entonces, la problemática está instalada para el debate de los futuros adolescentes que quizás cada vez más, tengan una marcada tendencia hacia la personalización de un mundo que solo palpan y que no tocan. Como todo, algunos desarrollos tecnológicos permiten la edificación de la persona, pero otros sin lugar a dudas, tejen las sociedades más idealista y confortables que sólo pueden existir en dígitos y series binarias.
