
Una nueva familia
En ocasiones la llegada de un nuevo integrante a la familia suele ser algo traumático para todos.
Un niño adoptado que llega a un nuevo hogar, necesita entre seis meses y un año para adaptarse.
Este tiempo depende de varios factores, pero fundamentalmente de la edad del niño, a menor edad generalmente menor será el tiempo de adaptación.
A tener en cueta:
- Hay que aceptarlo como es y dejar de lado las expectativas personales y familiares.

Paciencia, respeto y mucho amor
- Es muy importante conocer los antecedentes, acontecimientos, daños, traumas y vivencias del niño adoptado porque repercuten en su personalidad, en sus comportamientos, carácter, forma de percibir la realidad, desarrollo y en la convivencia familiar.
- Antes de la llegada del pequeño, es conveniente que los padres obtengan información sobre sus preferencias para poder preparar su futura habitación, elegir los juguetes y la ropa a su gusto.
- Hay que tener mucha paciencia y respeto con nuestro nuevo hijo.
- Debemos de tener claro que en los momentos de tensión del niño no se enfrenta a nosotros, si no al cambio.
- Los primeros días no agobies al pequeño con reuniones o visitas a familiares y amigos. Que éstas personas entren en su vida poco a poco.
- No pierdas de vista que en la historia personal de tu hijo siempre hay un abandono, y que la familia biológica ocupará inevitablemente un lugar real o imaginario que recordará o fantaseará en muchas ocasiones.
- No dudes en aceptar el derecho del pequeño a saber todo cuanto sea posible sobre su adopción y su vida anterior. Intenta contestar a sus preguntas, aunque la información que tengas sea escasa.
- Sea cual sea la edad del niño, permítele que lleve consigo objetos personales de su pasado: le serán de utilidad para calmar la angustia ante el cambio.
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