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La depilación en el deporte…con algunas máquinas de afeitar adaptadas, podemos rápidamente eliminar el bello de las piernas y el pecho, haciendo que todo sea mucho más rápido.

El destino es Chichicastenango -Chichi como lo llaman los guatemaltecos- separado por 37 km de Panajachel. Si de algo sirve vestir la imagen, la ruta viboreante se encuentra al pie de los volcanes para pasar a un paisaje de parcelas de cultivos tradicionales y plantaciones.
Chichicastenango es por excelencia la población que enseña el alma maya. Los lugareños recomiendan visitar la ciudad durante los días de mercado, es decir, los jueves y domingos. Allí artesanos de las distintas aldeas vecinas se alojaban bajo el techo de su puesto para vender sus reliquias y trabajos, frutas verduras, tejidos y máscaras. Un espectáculo que comienza en la escalinata de piedra de la Iglesia de Santo Tomás, donde se encontró el Popol Vuh (texto que explica la creación del mundo según los mayas).

Texto maya Popol Vuh
Asistir al mercado, como en varios rincones del mundo, más allá de los productos que se ofrecen, es una emoción sin igual. Se trata de una ceremonia inigualable, que una vez encerrados allí es difícil de huir de tamaño paisaje cultural y social. Eso sí, en estos mercados hay que aprender a regatear los quetzales, porque nada se compra si antes no se juega un rato.
Próxima estación a visitar Parque Nacional Tikal, uno de los centros arqueológicos más importantes del mundo.
