
Por definición la depresión posparto es un trastorno grave que afecta a entre el 8 y 20% de las mujeres después del embarazo

El lugar donde vive una persona determina sus enfermedades futuras. De modo que es determinante conocer el clima, los mamíferos y las aves que habitan una región

La aparición en el mercado de los potenciadores sexuales encuentra su comienzo con el sildenafilo o sildenafil, más conocido como Viagra. Su función, tratar algunos tipos de impotencia masculina y aumentar el deseo sexual.
Pero ahora la revolución llegó a la vereda femenina. La droga es la L-Arginina, un aminoácido que interviene en la primera fase de la respuesta erectiva tanto del pene como del clítoris. Y por acción de la enzima óxido-sintetasa, se convierte en óxido nítrico, gas vasodilatador que aumenta la capacidad eréctil del órgano erótico de las mujeres.
Los especialistas indican que los comprimidos -también existe una versión en gel- son sugeribles para aquellas mujeres que tiene dificultad para excitarse, deseo sexual disminuido o anaorgasmia.
Ahora bien, su uso no es exclusiva para mujeres. Los hombres también pueden mejorar sus erecciones a partir de la ingesta de L-Arginina aunque los especialistas advirtieron que no tiene la misma eficacia que el viagra “local”.
El producto es de venta libre no se recomienda su uso en mujeres embarazadas o alérgicas a alguna de las sustancias. La mujer experimentará un aumento de la excitación y llegará a los orgasmos más rápidos e intensos lo que realzará la experiencia sexual de la pareja según indican los especialistas.
