
Por definición la depresión posparto es un trastorno grave que afecta a entre el 8 y 20% de las mujeres después del embarazo

El lugar donde vive una persona determina sus enfermedades futuras. De modo que es determinante conocer el clima, los mamíferos y las aves que habitan una región

Al finalizar una actividad física nuestro cuerpo necesita de algunos minutos para relajarse. Bajar la temperatura corporal, disminuir el ritmo cardíaco y respiratorio son actos importantísimos a realizar porque el propósito de calmarse es darle al cuerpo la posibilidad de volver lentamente a un estado de reposo.
Según la difusión de algunos estudios, si la realización de un ejercicio termina en forma abrupta, la presión sanguínea también se cae, lo cual puede generar mareos, desvanecimientos o flojedad. Es por ello que técnicas de relajación adecuadas previenen el estancamiento de la sangre en las extremidades y logran que circule con normalidad de vuelta al corazón, a los músculos y al cerebro.
Esta fase de relajación luego de la rutina de ejercicios ayudará a prevenir la fatiga y el dolor muscular. Un ejemplo de relajación puede ser una versión lenta o de menor intensidad de la actividad que acaba de hacer, como caminar después de correr.
A saber: la relajación debe ser gradual y debe involucrar los mismos músculos. Recuerde que estirar no es lo mismo que relajar. De hecho, el estiramiento debe venir después del período de relajación.
Beneficios que aporta la relajación al organismo:
- Normalizar gradualmente el ritmo cardíaco y la respiración.
- Previene mareos y desvanecimientos cuando una actividad vigorosa se detiene repentinamente.
- Prepara los músculos para la próxima sesión de ejercicios.
- Remueve los productos residuales (ácido láctico) que pueden generarse durante la actividad física vigorosa.
- Reduce la tendencia de espasmos o calambres musculares.
- Reduce el dolor y la fatiga muscular.
