
El estrés nos aleja de un camino sereno y de vivir más y mejor.

La depilación en el deporte…con algunas máquinas de afeitar adaptadas, podemos rápidamente eliminar el bello de las piernas y el pecho, haciendo que todo sea mucho más rápido.

Esperar el momento del parto en tranquilidad y armonía
El cuerpo femenino es el lugar donde se gesta y se desarrolla la vida. Y esa vida tendrá como bagaje hereditario toda la historia de los progenitores y algo más, que es suyo, que ya viene con él: su propia alma.
Pero es siempre el útero, el cuerpo de la mujer donde se obra el milagro.
Y es el cuerpo el que sufre grandes modificaciones físicas, que acompañan a los sentimientos profundos de ansiedad y miedo al parto, a la salud del hijo, al cambio de vida, que sin duda acontecerá. Es un profundo temor que debe ser tratado desde el cuerpo, fortaleciendo todos sus sistemas físicos y mentales.
Será necesario, entonces, vitalizar ese espacio físico-emocional y sobre todo la cavidad pélvico-abdominal a través de ejercicios, respiración y alimentación balanceada.
Existe un aspecto sumamente importante para contemplar, que es la delicada interacción de lo físico con el
plano mental y emocional en la “dulce espera”.
La música adecuada, las visualizaciones y las afirmaciones positivas fortifican el espíritu.
Una mujer con altos niveles de estrés, con contracturas severas y desequilibrios emocionales difícilmente llevará su embarazo, parto y lactancia con satisfacción.
Debemos planear un especial programa de trabajo corporal que incluya el masaje, un instrumento inigualable para recuperar energías y fortalecer el organismo, acompañando un verdadero entrenamiento psicofísico, que abarca la preparación en la respiración eurítmica, técnicas de relajación, ejercicios de tonificación general , meditación guiada y un masaje dulce para la pareja, la mamá y el bebé .
La consigna será fortalecer el cuerpo, distender la mente, aprender a relacionarse en los nuevos roles, contenerse y empezar a crear una familia amorosa y unida.
