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Científicos de la Universidad de Copenhague descubrieron que la vitamina D es crucial para activar las defensas del organismo y que, sin suficiente ingesta de la misma, las células ‘asesinas’ del sistema inmune (las células T) podrían no ser capaces de reaccionar contra las infecciones graves.
Para que las células T detecten y acaben con los patógenos externos las células deben ser primero activadas y transformadas para pasar de células inmunes inactivas a ser ‘asesinas’ preparadas para localizar y destruir todo rastro de patógenos externos.
Los investigadores, cuyo hallazgo fue publicado en la revista ‘Nature Immunology’, descubrieron que las células T cuentan con la vitamina D para activarse y que, ante la falta de esta vitamina en la sangre, pueden permanecer dormidas.
Para que estas células del sistema inmune puedan proteger al organismo de los virus o las bacterias, deben ser primero expuestas a patógenos externos. Esto ocurre cuando son presentadas por otras células inmunes en el cuerpo a posibles fragmentos de células o rastros de patógenos.
Entonces, las células T se unen al fragmento y se dividen y multiplican en cientos de células idénticas enfocadas en el mismo tipo de patógenos. La ausencia de cambios químicos que experimentan las células T les permite poder activarse y defenderse al organismo. Esto significa que las células T necesitan de la vitamina D, de modo tal que si no encuentran suficiente vitamina D, no pueden movilizarse.
Las células T forman parte del sistema inmune adaptativo, lo que significa que funcionan enseñando al sistema inmune a reconocer y adaptarse a las amenazas en constante cambio.
La mayoría de la vitamina D es producida naturalmente por la piel cuando se expone a la luz del sol. Se encuentra también en el aceite de hígado de pescado, los huevos, y en pescados como el salmón.
En concreto, este avance puede ayudar a los científicos a combatir enfermedades infecciosas y epidemias globales. Puede ser útil en el desarrollo de nuevas vacunas, en el trasplante de órganos y en las enfermedades autoinmune.
