El invierno y nuestro ánimo

¿Cómo se presenta tu ánimo durante el invierno?

¿Cómo se presenta tu ánimo durante el invierno?

Además de hacernos cambiar nuestro guardarropa, el paso de una estación a otra también puede alterar nuestro estado de salud, ocasionando enfermedades que no solo afectan la parte física sino también emocional.
Con la llegada de las estaciones frías se producen las depresiones de invierno.
La aparición de este mal es generada por un desbalance químico en el organismo, que ocasiona el aumento de la hormona melatonina, encargada de regular la temperatura corporal y hace que sintamos mucho frío y ansiedad por comer a cada rato.
Así mismo, se produce una disminución en la producción de los neurotransmisores serotonina y dopamina. La falta del

Aprovecha la luz solar el mayor tiempo posible

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primero, asociado al bienestar, provoca una gran tristeza y la dificultad para conciliar el sueño, mientras que la baja de dopamina genera problemas de atención y concentración, haciendo que la persona se desinterese de actividades que antes le gustaban.
A este trastorno se le conoce como desorden afectivo estacional, el cual se manifiesta por primera vez en la adolescencia o adultez temprana, principalmente en mujeres. Sus síntomas incluyen:

 

  • Tristeza extrema que aparece al comenzar el otoño o invierno.
  • Falta de energía.
  • Pérdida del interés por el trabajo u otras actividades importantes.
  • Aumento de apetito.
  • Deseo por consumir carbohidratos simples (azúcar, caramelos, chocolates, tortas y galletas, entre otros).
  • Somnolencia diurna excesiva.
  • Aislamiento.
  • Falta de concentración.
  • Ataques de llanto.

Las depresiones de invierno generalmente son estacionales y suelen pasar con la llegada de la primavera.
Debido a que el desorden afectivo estacional ya está haciendo de las suyas, es necesario saber que una buena alternativa de tratamiento la constituye la fototerapia, método que consiste en exponer al paciente a fuente de luz durante todo el invierno; en un principio, las sesiones deben durar de 10 a 15 minutos y, posteriormente, incrementarse a 30 ó 45 minutos. Asimismo, es conveniente aprovechar la luz del día, por lo que es necesario permanecer fuera de casa y mantener puertas y ventanas abiertas.

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