
Por definición la depresión posparto es un trastorno grave que afecta a entre el 8 y 20% de las mujeres después del embarazo

El lugar donde vive una persona determina sus enfermedades futuras. De modo que es determinante conocer el clima, los mamíferos y las aves que habitan una región

Son infinitas las veces las que nos proponemos comenzar una dieta y comprometernos a realizar una actividad física para bajar esos kilitos de más que tanto nos molesta. Escuchamos a nuestras amigas y conocidos que nos dicen cuál fue la estrategia que mejor resultado le dio para descender de peso de manera rápida y eficaz. Peor lo cierto es que nos todos somos corporalmente iguales, no tenemos la mismas necesidades y, aunque parezca sorprendente, no todos reaccionamos de la misma forma a un ejercicio o actividad física determinada.
Existe un concepto que fue impulsado en los años cuarenta por William h. Sheldon en el que se clasifica de tres formas diferentes los tipos de cuerpos de acuerdo a la forma en que almacenan grasa y desarrollan músculos (tipo somáticos). Si bien esta postura aún recibe ciertas críticas, es altamente posible que conociendo las zonas en las que más grasa acumulamos, podamos definir correctamente la rutina de los ejercicios más adecuados para nuestro cuerpo.
Cuerpos ectomorfos: es propio de personas de contextura media que almacena poca grasa y sus músculos son delgados, tiene piernas y brazos largos y un torso corto. Sus manos y pies son largos y delgados. Por estas características su principal meta es conseguir desarrollar músculos y por ende ganar más peso. Además de ingerir una mayor cantidad de alimentos a la que está acostumbrado. Aquellas personas que posean estas particularidades corporales deberán evitar el ejercicio cardiovascular, aquel que se utiliza para quemar grasas. Por lo general estas personas son aquellas que dicen comer demasiado y que nunca logran ganar peso.
Cuerpos mesomorfos: es lo que podríamos denominar personas de presencia fuerte ya que poseen una estructura muscular y corporal sólida y marcada. Su torso, pechos y brazos están muy desarrollados. Son personas que muy al contrario de los ectomorfos, tienen una gran facilidad para desarrollar músculos, por ende deberán combinar ejercicios con pesas, para seguir acentuando su torso, cardivasculares, para poder bajar de peso, y una alternativa sumamente atrayente y positiva es toda actividad moderada que contribuya al estiramiento de sus músculos ya sea realizando pilates so yoga.
Cuerpos endomorfos: aquí encontramos un cuerpo en el que tiene a desarrollarse más fácilmente la grasa en la zona de las caderas y trasero. Por lo general tiene poca masa muscular y su rostro es redondeado con cuello bastante corto. Resultaría sumamente beneficioso que personas con estas características antes de empezar cualquier rutina de ejercicios o deportiva se plateen el seguimiento y mantenimiento a largo plazo de una dieta saludable, rica en proteínas y minerales ya que son personas que tienden a almacenar grasas fácilmente. En lo que a ejercicios se refiere deberían optar por los ejercicios aeróbicos o hacer deporte al aire libre como correr, caminar, bicicleta. De esta manera estaría quemando grasas pero por sobretodo acompañando su dieta balanceada que es muy positivo al momento de proponerse cambiar.
Si bien es cierto, la generalidad indica que muchas y muchos podemos compartir por alternado alguna de las características de los tres tipos de cuerpo, lo bueno es conocer el comportamiento de nuestra estructura a partir de determinados ejercicios. De todas maneras, no deje de consultar a su entrenador personal o al gimnasio de confianza.
