Una afeitada perfecta

Antes de comenzar con el ritual del afeitado, es recomendable darse primero una buena ducha o lavarse bien la cara con agua caliente. De esta manera el calor dilata los poros de la piel, facilitando el afeitado y humecta los pelos, haciendo más fácil el corte.

  • Es mejor afeitarse de mañana ya que la piel estará más descansada.
  • Trata de no afeitarte sin tener la piel perfectamente limpia. Esto ayudará a prevenir infecciones.
  • Aplica crema, espuma o gel de afeitar con movimientos circulares.  Las pieles sensibles no deberían ser sometidas a ningún producto que contenga alcohol.

Después de afeitarte:

  • Enjuague el rostro y termine de retirar el exceso de crema con agua fría. El agua fría es muy importante pues cierra los poros de la piel.
  • Después de afeitarse, la piel está seca e irritada. Aplica un producto para después de afeitarse sin alcohol para hidratar la piel.
  • Otros ingredientes como el aloe vera o la camomila ejercen la misma labor de desinfección sin agredir la piel.

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