
El estrés nos aleja de un camino sereno y de vivir más y mejor.

La depilación en el deporte…con algunas máquinas de afeitar adaptadas, podemos rápidamente eliminar el bello de las piernas y el pecho, haciendo que todo sea mucho más rápido.
Para resaltar nuestra mirada nacen ahora las extensiones de pestañas. La nueva modalidad para que nuestros ojos brillen con luz propia y se produzca en nuestro rostro el efecto Betty Boop.
La técnica consiste en colocar las pestañas más largas en los extremos y finalizar con las más cortas en el lagrimal. Por lo general se necesitan unas treinta para completar cada ojo y así producir el efecto Betty Boop. Una innovadora y precisa técnica que se utiliza en el mundo.
Al igual que las extensiones de cabello, cada pestaña va pegada a la pestaña natural, por lo que la profesional recoge con sus pinzas cada pelo impregnado en el adhesivo y lo sitúa al borde de la pestaña natural con gran minuciosidad, sin tocar la raíz, comenzando por los extremos e intercalando un pelo en cada ojo.
Una sesión para colocarse estas pestañas puede llevar unos sesenta minutos y finaliza secando las pestañas y retirando el adhesivo de las pestañas inferiores. De esta forma se consigue tener unas frondosas pestañas sin una gota de máscara.
Este tratamiento tiene una duración de dos meses con un retoque a las cuatro semanas y cuesta entre 110 y 160 dólares. No impide ducharse correctamente ni alterar nuestra vida cotidiana, aunque sí que se aconseja no mojarse los ojos en las 48 horas siguientes ni frotarlos ni dormir boca abajo.
Otra posibilidad de las extensiones de pestañas radica en aplicar pestañas en grupo o a racimos para rellenar huecos producidos por el estrés, quimioterapia o por su rotura. Esta técnica es más utilizada aunque muchos especialistas indican que es aconsejable para una boda o una fiesta, ya que duran entre uno y dos días solamente.
