Masaje sedativo.

masaje sedativo

Este es un masaje que trabaja a nivel de la percepción sensorial, desde el contacto con la piel, la música, el aroma, tranquilizando, sedando, y logrando una integridad psicofísica.
Si bien lo más frecuente es asociarlo a las zonas donde perceptivamente se acumula más tensión, no hay que olvidar o desconsiderar las piernas que son las que reciben, para descargar por los pies, todo nuestro peso corporal.
Técnica del masaje sedativo:
Realizar las primeras maniobras a mano seca.

  • Comenzar con una “caminata” en piernas, para estimular el sistema de retorno, y desintoxicar la zona.

    Piernas livianas y descansadas

    Piernas livianas y descansadas

  • Trabajar movilizando las articulaciones con elongaciones, en cuádriceps, gemelos y aductores.
  • Aplicar aceite en abundante cantidad. En este caso, utilizar aceite con esencia de lavanda, ya que es relajante, y una de las  más conocidas, aunque también se puede usar por ejemplo, benjuí, jazmín, o melisa.
  • Subir con presión con los dos pulgares pasando por el tensor de la fascialata, de abajo hacia arriba.
  • Realizar un amasamiento.
  • Apoyar las dos manos del masajista en el muslo del receptor. El movimiento consiste en que, cuando una mano viene la otra va, cuando una mano sube la otra baja.
  • Masajear los gemelos, con la mano en posición de rombo (los dedos índice se unen, al igual que los pulgares, formando un rombo). Con esta posición, pasar presionando sobre los gemelos y llegar hasta el hueco poplíteo.

Luego de este masaje sentirás el alivio generalizado en todo tu cuerpo, y tus piernas muy livianas.

Notas relacionadas:

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario