
Por definición la depresión posparto es un trastorno grave que afecta a entre el 8 y 20% de las mujeres después del embarazo

El lugar donde vive una persona determina sus enfermedades futuras. De modo que es determinante conocer el clima, los mamíferos y las aves que habitan una región

Una moda muy sentadora
El término unisex, que significa adecuado tanto para los hombres como para las mujeres, es el punto de partida de la moda andrógina.
Además, es muy interesante como aún en vestimenta masculina, las mujeres se ven delicadas y no pierden su feminidad.

La moda andrógina, que mezcla prendas masculinas y femeninas, no pretende disfrazar el sexo de cada cual, ni renunciar a la feminidad, sino presentar impecables y elegantes trajes de chaqueta, soberbios esmóquines, camisetas y pantalones ceñidos.
La historia de la indumentaria unisex se remonta a la época en la que Coco Chanel rompió con la estricta y encorsetada indumentaria femenina y diseñó prendas sencillas, de líneas rectas con tejidos y patrones masculinos.
Dentro de la moda andrógina hay diferentes líneas que plantean los distintos diseñadores. Por un lado, Ives Saint-Laurent presenta las chaquetas una talla más grande de lo que se deben llevar, Calvin Klein, Yohji Yamamoto y Ungaro se deciden por blazers con escotes muy pronunciados; mientras que Jil Sander y Dolce & Gabbana contrastan y abotonan la camisa hasta el cuello. Y los más extremistas (como los mismos Dolce & Gabbana) también incluyen el uso de la corbata.
Lo bueno de esta tendencia es que es muy práctica ya que luce bien en la oficina, y a la vez funciona a la perfección en una cena de negocios o en un sofisticado cóctel, lo que significa que se puede usar en cualquier ocasión.
