
El estrés nos aleja de un camino sereno y de vivir más y mejor.

La depilación en el deporte…con algunas máquinas de afeitar adaptadas, podemos rápidamente eliminar el bello de las piernas y el pecho, haciendo que todo sea mucho más rápido.
Cambió la estación. Se acabaron las vacaciones de verano y ¿ahora? ¿Cómo cuidarla? ¿Cómo protegerla de los primeros fríos del otoño? Experto dermatológico ofrece sus conocimientos para que no nos sorprenda la estación.
El doctor Edgardo Chouela, titular de dermatología en la Facultad de Medicina de la UBA aseguró que “los agentes ambientales externos, sin los cuidados indicados, provocan deshidratación de la piel y aceleran el envejecimiento cutáneo –aparición de foto-envejecimiento, como manchas y arrugas”.
El especialista recomienda aplicar una buena emulsión o crema de limpieza, una o dos veces por día, para eliminar las partículas de suciedad y las células muertas. Luego, tonificar la piel con agua fresca, termal o lociones tónicas no alcohólicas con extractos vegetales refrescantes y emolientes.
Para rehidratar la piel sugiere cremas de texturas livianas, geles o emulsiones, que no resultan molestas al tacto. Las que contienen componentes naturales están recomendadas para todas las edades: el aloe vera, la caléndula, el germen de trigo y la vitamina E.
Para la higiene diaria es ideal utilizar jabones neutros líquidos, con ananá y caléndula, por ejemplo. También se puede optar por los jabones diarios con micropulidores ya que dejan la piel liberada y desintoxicada.
Es importante comenzar a recuperar la piel en esta época para evitar el shock térmico cuando baje la temperatura. Una vez que la piel está limpia y pulida, la radiofrecuencia no invasiva ayuda en la segunda etapa de recuperación.
Cada piel requiere de un determinado tipo de hidratación. Para las pieles secas se aplican cremas; en pieles mixtas se deben utilizar emulsiones y, para las pieles oleosas, apelar a los geles. Las fórmulas deben contener antioxidante tales como coenzima Q10, niacinamida, idebenona, vitaminas C y E y ácido hialurónico que consigue hidratarla.
Es fundamental prestar especial atención a las manchas y lunares nuevos que puedan aparecer o a los ya existentes que cambien de forma y tamaño o piquen. Y hay que observar las heridas que no cicatricen pasados los quince días.
