Ambientes armónicos. Feng Shui en el hogar (segunda parte)

Mantener el orden en cada sitio de tu hogar

Mantener el orden en cada sitio de tu hogar

La intuición, la sencillez y el buen gusto están siempre en sintonía con el Feng Shui. Para darle un poco más de “tu imagen” al nuevo entorno equilibrado, puedes incluir unos toques personales con esos objetos que tienen un significado especial para ti.

Primer paso: eliminar el desorden

Fíjatse en  tu casa. ¿Hay zonas o cuartos donde el desorden sea mayor? ¿Qué dice ese desorden de ese aspecto de tu vida? El desorden bloquea el Chi, por lo que es el momento de  deshacerse de todo aquello que ya no te haga falta.

La sencillez, el orden y la accesibilidad son elementos claves para la organización del Feng Shui. Una vez que hayas seleccionado lo que deseas conservar, asigna a cada objeto una ubicación determinada de modo que sepas siempre dónde encontrarlo. Coloca las cosas que más uses en lugares accesibles y agrupa los objetos similares.

No olvides volver a poner cada cosa en su lugar cada vez que la uses. Al principio te parecerá que deshacerse de todo ese desorden es una tarea abrumadora, pero no te desanimes. Respira hondo, empieza poco a poco y no te detengas. El simple hecho de limpiar un cajón estimulará tu Chi y te servirá de motivación para atacar el segundo cajón. Y al terminar cada tarea te sentirás de maravilla.


Segundo paso: colorido creativo

¿Sabes por qué tu color favorito es precisamente ése? Quizá porque lo asocias a un recuerdo muy querido o simplemente porque te hace sentirte bien.

La psicología del color desempeña un papel muy importante en el Feng Shui.  Si lo deseas, puede dedicar toda una combinación de colores a una zona, pero a veces un simple toque de color en forma de alfombra, de un objeto

Incorpora vida a tus ambientes

Incorpora vida a tus ambientes

decorativo en la pared, una lámpara, plantas, flores o velas puede marcar una gran diferencia.

Tercer paso: elementos elementales

Hay cinco elementos básicos asociados al Feng Shui: el fuego, el metal, el agua, la madera y la tierra. Cada elemento se corresponde directamente con un aspecto de la vida.

Se usan de manera individual o combinados entre sí para generar los “ciclos creativos” del Feng Shui (aumentan el Chi de determinadas zonas) y los “ciclos destructivos” (disminuyen los niveles elevados de Chi de determinadas zonas).

Cuarto paso: trucos para soluciones rápidas

Por suerte, hay objetos decorativos que se pueden usar para equilibrar el Chi de todas las zonas  y dar un nuevo aire a cualquier cuarto:

El poder de la luz. Las lámparas, los apliques de pared y las velas mejoran el Chi y fomentan el bienestar.

Refleja las cosas buenas de la vida. Los espejos son potentes (y útiles) factores de mejora en el Feng Shui.

Ideas que suenan bien, como campanillas, campanas o instrumentos musicales, pueden estimular el Chi.

¡Llénate de vida! Las plantas, las flores y otros seres vivos incrementan la energía y relajan el espíritu.

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